Más allá de Haiphong, el norte de Vietnam está repleto de tesoros por descubrir. La capital, Hanói, está a solo unas horas en coche y ofrece una riqueza cultural e histórica incomparable.
Puede combinar fácilmente una estancia de negocios en Haiphong con una exploración de Hanói, optando por un vuelo privado entre ambas ciudades si el tiempo es un factor crítico. La provincia de Ninh Binh, a menudo llamada la “Bahía de Ha Long terrestre”, es otro destino magnífico con sus paisajes kársticos y sus arrozales verdes.
Para los viajeros que deseen prolongar su estancia, un alquiler de jet privado permite una flexibilidad total para desplazarse entre estas diferentes maravillas vietnamitas.



























