Praga es un excelente punto de partida para explorar otras joyas de la República Checa. A pocas horas en coche, la ciudad balneario de Karlovy Vary ofrece un entorno elegante y famosas fuentes curativas. Český Krumlov, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una pintoresca ciudad medieval que parece congelada en el tiempo.
Brno, la segunda ciudad más grande del país, es un dinámico centro universitario y un importante polo económico. Para aquellos que deseen combinar negocios y ocio, un alquiler de jet privado a Praga puede ser el preludio de un viaje de exploración a estos fascinantes destinos.
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